UYY UYYY tema para mirar con lupa. Debería ser lo mismo, al fin y al cabo, el nieto es de las dos. Ya la diferencia no es por la nuera o el yerno, ahora es por cuál es la más importante.

Y aunque no se trate de cuál es la que más pesa, sí hay una diferencia marcada que debemos entender y respetar. sin mirar a cuál llaman más, cual es la mejor, quien cuida con mayor conocimiento etc., la diferencia existe y hay que entenderla, eso lo marca la naturaleza.

LA QUE ESTÁ AHÍ

La abuela materna es la que está ahí, aun sin que la llamen. Es la que adivina qué está pasando y qué necesitan, cuando y a qué horas.  Tienen la intuición propia de haber levantado a una hija y de saber de sus gustos, miedos, temores y necesidades. 

Es la que sabe dónde están ubicadas las cosas en el hogar de su hija porque fue la que le ayudó en el trasteo inicial. 

Es la de confianza, es la de llamar sin que se sienta que están molestando, es a la que uno no le da pena que la ayuden hasta en sus necesidades más personales, por eso, no hay que competir. 

NO NOS MOLESTA

¿Es la mamá y también la abuela, pero han notado que cuando hay un bebé nuevo en casa de la hija, la abuela se preocupa más por la hija que por la bebé? Claro, es normal, la conoce y a las nueras les da más pena “molestar” a la suegra.

 Sin embargo, queridas nueras, a las abuelas paternas también nos gusta ser “molestadas”. 

No nos importa hacer lo mismo que sus mamás, pero entendemos que la prefieras, es natural es lógico, eso sí, no nos dejen atrás. 

Permítannos disfrutar también de esos primeros días del bebé, déjennos ayudarlas y siéntanse seguras con nosotras.

Ahora abuelas, cuando la nuera ya no tiene a su mamá y viene un nieto en camino, es el momento de actuar con respeto, pero también con seguridad. 

Es el momento propicio para demostrarles cuanto las apreciamos, cuanto las amamos por darnos un nieto, es el momento para agradecerles el amor por nuestros hijos y es el momento de ayudarlas hasta donde nos lo permitan, siempre preguntándoles, que necesitas, que quieres que te ayude etc.

Nunca imponerles nuestra presencia y menos darles lecciones de como criar al bebé. Estar ahí sí, pero para apoyarlas, para estar a tentas a sus necesidades, para abrazarlas cuando veamos que hay necesidad de hacerlo y para recordarles lo buena mamás que son o serán. 

También para decirles lo orgullosa que estaría su madre de verla ahora con un bebé, de cómo lo cuida, de cómo lo sabe manejar y de cómo lo ama.

Ya ven, ambas son indispensables, ambas aman a sus nietos y al fin y al cabo es la razón por la que somos abuelos.

AUTOR: Maria Victoria Jiménez (Tita Maitoria)
BLOG: https://titamaitoria.com/